miércoles, 3 de noviembre de 2010
C.R.A.Z.Y.
El sistema lo absorbe todo. Hasta una película canadiense, si se tercia. Y C.R.A.Z.Y. es una película canadiense con clara vocación por agradar a una mayoría de espectadores, y no sólo a los paladares más exigentes.
Dicho esto, me gustaría añadir que de un tiempo a esta parte el tema de la homosexualidad se ha convertido en un verdadero reclamo comercial, también en el cine, por supuesto, aunque no el tema de la homosexualidad afrontado con rigor y profundidad, sino éste visto desde un prisma que lo rodea con cierta frivolidad, pero que en ningún momento lo tiene en primer plano.
Las vivencias de una familia corriente de un barrio periférico de Québec en la década de los 60 y los 70, y el periplo personal de uno de los hijos, no es que sea a priori un gran argumento en cuanto a originalidad se refiere, pero claro, después cada director tiene una forma de tratar este argumento, y Jean-Marc Vallée trata este argumento con cierta tierna frescura, y con momentos no muy lejanos al humor, siempre bien recibidos por la mayoría, que me recuerdan a otras películas como aquella Reality Bites, de Ben Stiller, por continuar en este sendero dulzón, o, cambiando de tercio, Goodbye Lenin, for exampol.
La notoria implicación actoral y una banda sonora de lujo, a modo de medley generacional, hacen que C.R.A.Z.Y. consiga ser una grata y agradable sorpresa para muchos. Banda sonora que por momentos es el 90% de la película, con temas de Patsy Cline, Pink Floyd, los Rolling Stones, Charles Aznavour o David Bowie, y ya sólo por esto, recomendable.
martes, 26 de octubre de 2010
Repulsion
martes, 19 de octubre de 2010
El imperio de los sentidos

El cine oriental, como la literatura, o la música, no se rigen por los mismos cánones que en occidente, y éste es un hecho que debemos tener en cuenta al acercarnos a obras lejanas, como El imperio de la pasión, o esta anterior El imperio de los sentidos, dos de los trabajos más destacados de Nagisa Oshima.
El erotismo, el deseo, y la pasión, son conceptos que recorren su cinematografía, y siendo un director desconocido para gran parte del público occidental, forma parte, junto a Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu, de ese grupo selecto de directores japoneses que pasarán a la historia del cine del siglo XX. Oscuro y críptico, sexual, y violento, Oshima despliega en esta película una historia psicoanalítica y perturbadora para completar una obra que no deja indiferente a nadie. Una película con escenas de sexo donde se muestra cómo poco a poco, el deseo y los celos, la locura y la pasión, la lujuría, y la soledad, van destruyendo a los protagonistas. Una película que es una pequeña obra maestra, con momentos sencillamente escalofriantes.
La cinta, prohibida por la censura en algunos países, incluido Japón, que en 2001, veinticinco años después de su estreno, decidió autorizar su exhibición, constituye una magnífica, y freudiana, reflexión acerca del amor obsesivo, y un estudio en toda regla sobre los impulsos de Eros y Thánatos.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Shortbus

En Shortbus, las emociones humanas y la relación de éstas con el sexo, vistas con enorme sensibilidad, y con un envoltorio musical en sintonía con las imágenes de esta historia, hacen de la película de Cameron Mitchell una pequeña joyita tragicómica de esta última década y, sobre todo, de un cine marcado por el 11-S y, sin ninguna duda, de un cine para mayorías.
Felicidad, satisfacción afectiva, y sexual, relaciones entre individuos en una gran ciudad, y otros asuntos por el estilo, son tratados en Shortbus con la ya característica vena cómica del director, heredada de maestros como John Waters, o Woody Allen, aunque todavía muy lejos de la maestría de éstos, tanto a nivel historia, como a nivel estético.
Sin duda ésta es una película que logra divertir y entretener a un tanto por ciento importante de un público a medio camino entre lo comercial y lo alternativo, aunque del mismo modo tiene un gran pero, ya que se habla mucho, y se dice poco. Y es que es lo que tienen los experimentos, que son eso, experimentos.
jueves, 7 de octubre de 2010
El último tango en París

Y les decía que esta película era en gran medida Brando, y que Brando era la película, y es que ya no estamos hablando de un joven Marlon, sino de un actor maduro, curtido, gastado, y cansado, incluso. Un actor que sabe más por viejo que por diablo. Un monstruo que antes de dejar este mundo, decide atrapar, antes de irse, a su presa. Como acto final, como redención, quizás, en ese abismo que se extiende al final de las vidas de todos y cada uno.
miércoles, 30 de junio de 2010
Vive como quieras

Vive como quieras es una película que, como tantas otras comedias norteamericanas, es la historia de dos enamorados, papeles interpretados por James Stewart y Jean Arthur, ambientada en un entorno navideño. Una película donde se enfrentan dos modus vivendi, y en cierto modo, dos tipos de familia.
Si bien Capra es un director cuyo cine tiene un notable regusto dulzón, su capacidad para los diálogos y para el entretenimiento, es indudable, y esta película es un gran ejemplo en cuanto a diálogos se refiere. Un desenlace amable, muy al gusto de Capra, y dos Oscar en 1938, al mejor director y a la mejor película, completan este trabajo con más de 70 años a la espalda.
Es un hecho que esta comedia ligera ha influído mucho, muchísimo, no sólo en el mundo del cine, sino también en los formatos televisivos, porque no hay que olvidar que Capra es el responsable de Qué bello es vivir, y desde mi humilde opinión, éstas dos producciones son, junto a La Soga de Hitchcock, tres de las películas que más han influído en la televisión.
Personajes pintorescos, en el sentido literal del término, situaciones esperpénticas, pero no surreales, y diálogos ágiles y entretenidos, definen a Frank Capra como un director comercial, y como un maestro en la llamada industria del entretenimiento.
miércoles, 23 de junio de 2010
La ley del silencio
El miedo, por supuesto, es algo a lo que cada uno se enfrenta como puede.Elia Kazan se enfrentó a él, condenando a otros, en 1952, delatando a sus antiguos amigos, y en aquellos momentos le dijo al productor teatral Kermit Bloomgarden: "Tengo que pensar en mis hijos", a lo que su amigo respondió: "Esto pasará y entonces serás un soplón también para tus propios hijos, piensa en eso". Elia Kazan, por desgracia, no le hizo caso, olvidando que aquéllos a los que delataba también tenían hijos.
Esta introducción resulta tener mucho que ver con la multioscarizada La ley del silencio, del año 1954, y si Kazan rodó esta película como justificación a su conducta delatora durante la llamada Caza de Brujas, que sí era una caza, y no de brujas, precisamente, esto no le otorga un pasaporte al cielo. Quizás sí al cielo de los directores, aunque no por ser un gran traidor, sino por ser un gran director de cine con películas como Un tranvía llamado deseo, a partir del texto de Tennesse Williams, y ésta On the Waterfront, conocida en español como La ley del silencio, donde el gran trabajo interpretativo del joven Marlon Brando y la debutante Eva Marie Saint, y la fotografía en sublime blanco y negro, a cargo de B. Kaufmann, junto a la música de L. Bernstein, son los principales valores de esta gran película, dotada de una enorme tensión dramática.
El perdón a través del amor en un guión clásico localizado en escenarios de nieblas evocadoras y misteriosas, maravillosamente fotografiadas. El escenario del silencio y del miedo.
miércoles, 16 de junio de 2010
Sin City

¿Es Sin City la mejor adaptación de un cómic a la gran pantalla que se haya hecho jamás?
En mi modesta opinión, si no es la mejor, -cosa que me importa poco-, es de las mejores, cosa mucho más relevante, creo yo, y en caso de serlo, lo es por una razón: su fidelidad al cómic. Y no sólo eso, sino que además es toda una obra de arte realizada a tres manos, dos habituales de la gran pantalla, Robert Rodríguez, y Quentin Tarantino, y una tercera de excepción, el maestro de la viñeta, Frank Miller.
Fondos que son dibujos, noches eternas, y colores contrastados sobre el blanco y negro fundamental que perfila esta historia, hecha a partir de tres historias, donde Bruce Willis, Benicio Del Toro, Jessica Alba, Clive Owen, Mickey Rourke, y Elijah Wood brillan con luz propia, materializando a los personajes creados por Miller.
Una ciudad del pecado donde todo son luces y sombras. Viñetas en movimiento. Texturas, y formas.
Un universo genuinamente noir y norteamericano, de venganza y redención, cine negro y vidas cruzadas, policías, políticos corruptos -o simplemente políticos-, prostitutas, y asesinos. Un universo igual de bello que de violento.
Seguramente existe gente que piensa que no es una película vanguardista, o que abusa de la voz en off narrativa, o que se excede con la violencia explícita, pero lo que sí es un hecho es que se trata de una película de ficción, de una película de palomitas, y de una película, y hay pocas, fiel al cómic, y notable como un ocho.
Viñetas como fotogramas, y fotogramas como viñetas.
miércoles, 9 de junio de 2010
Control

miércoles, 2 de junio de 2010
Lilja 4 Ever

Educativa y reflexiva, Lilja 4ever es una película que todos debiéramos ver, al menos una vez en la vida, una película europea que a partir de la historia de una niña obligada a prostituirse para sobrevivir en la Rusia postcomunista, disecciona no sólo esta Europa del Este actual, descarnada y brutal, sino también nuestra propia visión de ésta como europeos occidentales que somos, y del desastre que allí sigue destruyendo la construcción social tejida por años de comunismo. Lilja 4ever ofrece un disfrute cinematográfico de primer nivel, pero sobre todo un disfrute emocional del todo recomendable. Así, lo que en un principio podría parecer una intrascendente tv movie europea se convierte en un pasaje imprescindible del más reciente y vanguardista cine continental.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Ser o no ser

En 1942, Ernst Lubitsch, un director de cine de familia judía, dirigió una de las mejores comedias jamás realizada, clásico entre los clásicos.
Ser o no ser es, además, una de las más explícitas y divertidas sátiras acerca de Hitler y el nazismo junto a otra producción coetanea que le hace sombra, El gran dictador, del señor Charles Chaplin.
Ernst Lubitsch tiene otros títulos enormes, como Ninotchka (1939) o El bazar de las sorpresas (1940), pero esta Ser o no ser, utilizada como propaganda antinazi e incomprendida como comedia en su momento, es una obra genial y cumbre de una carrera, una película de una vigencia sorprendente, cargada de momentos verdaderamente divertidos y siempre elegantes marca de la casa, en un merecido homenaje al mundo del teatro y a los actores, no olvidando que Lubitsch empezó en el teatro, interpretando. Una obra que a Shakespeare le habría gustado.
Un director que trabajó en el cine mudo y transitó, como tantos otros, al sonoro, un hombre que fue alemán, ruso, y norteamericano, no a la vez, claro, y que acabó haciendo cine dentro de una industria controlada por otros judíos que, como él, habían huído del antisemitismo de la época. Un director que supo rodearse, para esta maravillosa Ser o no ser, de un equipo técnico responsable de la música, los decorados y la fotografía, verdaderamente sobresaliente. Secuencias como actos en una obra de teatro y un estilo, el de Lubitsch, fundamental en la historia del cine.
Ser o no ser. Ésa es la cuestión, y Lubitsch es, desde luego, hoy más que ayer.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Nadie sabe

Nadie sabe es una película dura y desgarradora, enmarcada en este realismo cinematográfico del que les hablo. Una película que fácilmente podría incorporar un cierto discurso político, ya que a partir de las condiciones sociales de un grupo de personajes, y más si éstos son unos niños, sería lo más sencillo, pero Kore-eda trabaja con las emociones y con lo inesperado, como un documentalista, sobre una base de ficción sugerente, emotiva, y dramática, logrando que su trabajo llegue a parecer, por momentos, un episodio documental. La realidad supera con creces a la ficción en esta película, que es una demostración clara de lo que supone vivir en este mundo igual de bello que de triste. Un retrato existencial de máxima intensidad al estilo de algunos cuentos clásicos como Hansel y Gretel. Koreeda pone rostro a la desgracia, y no al mal, pues nadie sabe ni que por qué existe ni cómo es su rostro, si es que lo tiene. Hirokazu Kore-eda está considerado uno de los directores más interesantes y personales del cine japonés por algo. Fiel a un estilo austero, pero no carente en absoluto de emoción, y con gran capacidad de observación y rigor, reconstruye en Nadie sabe un caso real que en 1988 conmocionó a la prensa y a la sociedad japonesa: una madre soltera abandonó a sus cuatro hijos para formar otra familia en otra ciudad. Kore-eda, una auténtica eminencia en el vigoroso cine japonés actual, supo aprovechar esta impagable fuente facturando una película excelente.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Cuenta conmigo

martes, 4 de mayo de 2010
La regla del juego

Parece mentira, en cierto modo, que el director de La gran Ilusión sea el mismo que el de esta La regla del juego. Ambas son ya historia del cine. Como curiosidad, mencionar que el negativo original fue destruído durante la Segunda Guerra Mundial lo que hace que este trabajo sea, como otros muchos, una reconstrucción, con un valor incalculable, pero una reconstrucción, en cualquier caso, digna de quitarse el sombrero.
miércoles, 28 de abril de 2010
Mulholland Drive
En los últimos años David Lynch ha conseguido realizar películas demoledoras con la industria hollywoodiense, películas que además son más Lynch que nunca, a base de oscuros secretos, moteles de carretera, mujeres fatales, mentiras, y un clima de tensión, sexo y violencia -aunque no sólo, ni sobre todo-, que deja al espectador en medio de una auténtica pesadilla. Mulholland Drive es, desde los créditos de inicio hasta los de salida, una obra de arte. Similar a alguna pintura de Bacon o de Hopper.
Pocos directores pueden presumir hoy en día de ser tan influyentes como David Lynch lo es, ya no sólo en el cine, sino en la cultura occidental en general. Junto a Lost Highway, e Inland Empire, Mulholland Drive completa un tríptico acerca del cine, y acerca de la identidad, intenso y particularmente oscuro y magnético, que obliga a ver cada uno de sus trabajos más de una vez y con cierta predisposición como espectador.
Una media hora final polémica cierra un trabajo denso y obscuro, con b, donde la música de Angelo Badalamenti, como suele ser habitual, hace un trabajo impagable.
Así, lo que en un principio parece ser la historia de Betty y Rita, y sus intentos por descubrir quién es realmente esta última, deviene finalmente en el retrato de Diane Selwyn, una joven actriz perdida en un mundo pesadillesco.
David Lynch, un director que consigue que trabaje la psique de los espectadores algo más de lo habitual, algo que algunos agradecemos, y otros aborrecen hasta decir basta. Así es la vida, 100% Lynch. A veces oscura, a veces luminosa. Casi siempre ambas cosas.
miércoles, 21 de abril de 2010
Quadrophenia

Una película que puede parecer un documental sobre el movimiento Mod tiene que tener cierto valor documental obligatoriamente, aunque como película valga más bien poco, como es el caso de esta Quadrophenia. De culto. Incluso “cool”, pero realmente superflua.
A priori, poco puede ofrecer, pero de cualquier modo, esta película es otra cosa, no es sólo una película y contiene cierto aire popular que llega a enternecer. Ni siquiera importa quién la dirigió. Y no busquen en Quadrophenia una Easy Rider, pues ni tanto monta, ni monta tanto. En este producto hay cierto aroma de rebeldía burguesa, pero no nos engañemos, no pasa de eso, y queda plasmado en la famosa secuencia de la moto, que roza el lenguaje publicitario y el del videoclip.
Los mods, extintos desde hacía años, resurgieron con esta película, que narraba hechos ambientados en la década anterior. Esa moda llegó a ciudades, e incluso a pueblos, y todos conocimos a algún mod en los ochenta, e incluso en los noventa. Y nos sonaba aquella rivalidad legendaria con los rockers, el rollo pelea, los coches, las motos, y estas cosas tan masculinas y tan propias de estos grupos de jóvenes.
Como reflejo de las obsesiones estéticas de una banda juvenil, vale, está bien, pero no busquen más, refleja unas inquietudes, un estilo de vida, quizás, y hasta tiene una especie de parábola final y todo, pero más allá de la Vespa, la música, y la palabra que da título al film, inventada por el grupo The Who, Quadrophenia es una de esas películas que es de todo, menos película.
miércoles, 14 de abril de 2010
Fitzcarraldo

Fitzcarraldo es una película fuera de lo normal en todos los sentidos, excesiva y brutal, pero también bonita y sentimental, una película donde la alianza entre Werner Herzog y Klaus Kinski se convierte en el leitmotiv de esta producción, clasificada por muchos como una auténtica locura, pero que al fin y al cabo pasará a la historia del cine como toda una aventura, épica, transtornada, y profunda. Werner Herzog, un hombre con sueños, capaz de plantarle cara a todo un monstruo de la interpretación como Klaus Kinski, con el que ya había trabajado anteriormente en la fundamental Aguirre, la cólera de Dios, y que es otra buena muestra de lo que supone profundizar en temas tan abruptos como la locura, y la obsesión, dirige este viaje sorprendente y desmedido, donde el personaje interpretado por Klaus Kinski, un comerciante de caucho enamorado de Enrico Caruso que se propone abrir un teatro de la ópera en medio de la selva peruana, ilustra la crónica de sus locuras, de la lucha contra los elementos, y por extensión de la lucha con él mismo, en medio de la naturaleza, en medio de lo todavía no corrompido.
Herzog ha facturado en los últimos años grandes películas, entre las que cabe destacar la durísima Grizzley Man, siendo fiel a esa exploración suya en los límites de la ficción y el documental, y en algún lugar de la selva amazónica peruana todavía podemos encontrar los restos de uno de los barcos imposibles que Werner Herzog utilizó en el rodaje de una odisea llamada Fitzcarraldo, y esto es también parte de su legado.
miércoles, 7 de abril de 2010
El castillo ambulante

Hayao Miyazaki tiene influencias claramente orientales en sus trabajos, pero sin duda también occidentales, y su gusto por la aventura, la novela decimonónica, y su marcado amor por los paisajes eternos con influencias del cine clásico norteamericano, convierten su trabajo en un sello de identidad del autor. Un hombre interesado por la naturaleza, el entorno, y la naturaleza del ser humano, que reflexiona acerca del hombre y acerca de la máquina en una misma reflexión.
Guionista, dibujante, y director, Miyazaki bebe del Walden de Thoreau, de las pinturas de Hopper, y de Julio Verne, de la ingeniería mecánica, y del género de aventuras, creando mundos donde el espectador avanza, como en un sueño. También como en un juego, pues su cine contiene cierta alegría infantil, y notables apuntes de ética y sociología. El castillo ambulante es un mundo de colores y un viaje, como en todas sus películas, hacia la vida adulta. Un viaje para niños y mayores, pues Miyazaki se dirige a los dos en sus películas, y en todas, adultos y niños, aprenden algo y disfrutan de una travesía fascinante.
Un cine el suyo, hermoso y kafkiano a la vez, pero siempre brillante.
martes, 30 de marzo de 2010
Hannah y sus hermanas

La filmografía de Woody Allen permite que hablemos de varias etapas en su cine y de, por supuesto, grandes cimas en su trabajo como director tridimensional que maneja drama,comedia y diálogo como muy pocos directores en el cine manejan. Del mismo modo, en su relación con las mujeres también existen varios Woody, que hacen grandes películas debido a ellas, o dicho de otro modo, como consecuencia de ellas, de las mujeres, vaya.
En esta película urbana y elemental que es HANNAH y SUS HERMANAS, escrita y dirigida por el señor Allen, la alianza con Mia Farrow resulta fundamental en una galaxia de actores donde destacan Max von Sydow, Michael Caine y Dianne Wiest. Las voces en off o fuera de campo de los diferentes personajes son un recurso que en esta película queda perfectamente integrado tanto en la historia como en la temática de ésta, y es que no vemos a los personajes que dialogan, vaya, y esto en su momento resultó extraño, al menos novedoso, y hoy es la lecha materna de muchas series de televisión, qué curioso, ¿verdad? Cuánto ha aportado Woody Allen a la televisión…¿no les parece?
Hannah y sus hermanas es un hit a la altura de Annie Hall o Manhattan, más que nada por el diseño de los personajes, fresco, audaz, y freudiano, y por el poso de nostalgia que reside en sus diálogos. Una peli donde la presencia del Woody Allen hipocondríaco enriquece sensiblemente este trabajo intelectual y popular, con el intransferible sello de calidad del señor Allen, un tipo, no lo olvidemos, que ha hecho grandes películas.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Las vírgenes suicidas

Las vírgenes suicidas es algo así como una mezcla entre Cuenta conmigo y Criaturas celestiales, donde la fotografía nos traslada a la América de los 70, y donde la maravillosa música del dúo francés Air hace muy bien su trabajo, un trabajo intenso, sentimental, y atmosférico, que arropa esta historia funesta de principio a fin, muy al estilo videoclip, que tanto gusta a la hija de su padre.
Una historia que encuentra un punto de vista narrativo muy suculento en un grupo de jóvenes adolescentes encandilados con cinco hermanas, donde palpita el recuerdo de cinco espectros angelicales, liderados por Lux, que interpretada por Kirsten Dunst llena, como se suele decir, la pantalla, con un notable toque televisivo, aparentemente dulce, pero siniestro en el fondo, donde el apoyo interpretativo del siempre eficiente y especializado James Woods, acompañado por Kathleen Turner, hacen de esta película una obra redonda, que quizás no pasará a la historia del cine con letras mayúsculas, pero que sin duda es una gran ópera prima y una película llena de nostalgia y de lecciones aprendidas.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Vivir su vida

¿Es Jean Luc Godard un punto y aparte en la llamada "Nouvelle Vague"? ¿Es quizás la protagonista de Vivir su vida, la expresión metafórica del fin del séptimo arte? Sí, queridos amigos, quizás sí a todo.
Una chica de provincias que ejerce de puta en París es algo anecdótico e icónico que sirve para narrar, y no hay más, pero cómo mira a la cámara esta chica, cómo desde ahí entra en nuestras vidas, no es algo usual en el cine, sí en el de Godard, y por esto y por un sinfín de razones más, él es el maestro, y no otros que sin duda apendieron de él y de sus lecciones en forma de experimentos.
Vivir su vida es una historia triste, como muchas lo son en las vidas de las personas, por supuesto, conmovedora por momentos, pero sobre todo es una película que crece conforme los minutos van pasando, y una tragicomedia en toda regla. Una película que como el mercurio recoge todos los pedacitos diseminados a lo largo de la narración, unificando un bloque intelectual y artístico muy considerable en los minutos finales de este film acerca de la vida y, por supuesto, acerca del cine. Casi 50 años después, Vivir su vida sigue muy viva.
martes, 9 de marzo de 2010
Dancer in the dark
Golpear la conciencia del espectador como la golpea Lars Von Trier en todas sus películas es algo muy de agradecer, en este mundo medio despierto y medio dormido en el que vivimos. La cruda realidad del mundo de hoy, y por desgracia, del mundo de siempre, basada en la falsedad y la mentira, vista a través del prisma de Selma, interpretada maravillosamente por la conocida cantante islandesa Björk, bien secundada por un icono de la gran pantalla, Catherine Deneuve. Una película que, utilizando las mismas armas que el enemigo, muestra justamente lo contrario que él, en esta película dramática, estética, profunda en su aparente supercialidad como pocas, y esperanzadora, de un director azotado por el rayo, y dispuesto a todo.
Von Trier logra en Dancer in the dark algo inaudito en el cine, no que sufras por el protagonista desde una posición de empatía distante, desde la seguridad de la barrera, sino que anula las distancias de protección y te mete de lleno en un mundo que todos conocemos bien, pues es éste, y no otro, igual de bello, que de cruel y triste. Un mundo donde la falsedad acampa a sus anchas y donde las espaldas, por seguridad, deben estar bien cubiertas. Una película que se atreve a ningunear al guión telefílmico, y a la comedia dramática falsa y de chicle que nos hacen tragar todos los días. Una película, o lo que ustedes quieran, pero un producto de primera, una obra maestra. Desoladora e inquietante, Dancer in the Dark es onírica y aplastante, a partes iguales, y una de las cimas del cine europeo, sin ninguna duda.lunes, 1 de marzo de 2010
Persona

Persona es ante todo una experiencia estética, aunque también una experiencia profunda. Una de las grandes películas que la humanidad ha concebido y quizás la mejor película de Bergman. Un trabajo que el director escribió en un hospital mientras estaba convaleciente debido a un fuerte estrés. Una película que deja huella, basada en el silencio y en el monólogo, que apoyados en una fotografía magistral al servicio de las luces y las sombras de la personalidades interpretadas por Bibi Andersson y Liv Ulmann, extraordinarias las dos, hacen de Persona el ejemplo de cine culto y arriesgado que los cinéfilos veneramos.
Un cine lleno de elementos metafísicos, filosóficos, y psicoanalíticos, el de este gran hombre del frío. Un cine lleno de experimentos y de aciertos, lleno de imágenes que sugieren y de contenidos que laten en su interior. Persona es una película plagada de silencios, monólogos e imágenes misteriosas, y un trabajo de una calidad interpretativa pocas veces vista.
Una obra que no responde a géneros ni a límites, una obra libre, en este sentido, y mayúscula. Una película capaz de mostrar al ser a través de su mirada. Minimalismo formal y argumental en la obra de un artista que ligó su vida a su obra, y viceversa.
Ingmar Bergman, un director más allá del calor y el frío.
lunes, 22 de febrero de 2010
The Innocents

La película cuenta con un magistral trabajo de fotografía a cargo de Freddie Francis, y por supuesto, de iluminación, en una historia de interiores donde luces y sombras son algo más que luces y sombras. Una película que siendo particularmente siniestra e inquietante, está envuelta en cierta apariencia de ingenuidad, con lo que se convierte en todavía más inquietante, si cabe, cosa que también le ocurre a las grandes obras maestras de Hitchcock, y a pesar de su envoltorio aparentemente ingenuo, con Deborah Kerr manejando una tensión gradual maravillosamente controlada, The Innocents contiene terror, suspense, y psicología, cerrando una obra maravillosa.
Cine metafísico. Un clásico fundamental. Una mansión inolvidable.
martes, 16 de febrero de 2010
Spider

Un thriller psicológico, de verdad thriller, y de verdad psicológico, donde Ralph Fiennes, Gabriel Byrne, y Miranda Richardson, lucen sus credenciales interpretativas.
El vértigo de la narración en Spider lo introduce el personaje protagonista, desde su percepción de enfermo mental. Un viaje edípico a través de recuerdos y delirios hasta la infancia, que Fiennes defiende maravillosamente bien. Apoyado en el guión de McGrath, autor de la novela de la que surge esta película, Cronenberg crea una auténtica telaraña deconstructiva por medio de una fotografía ocre e industrial, y el melancólico y tortuoso envoltorio musical de Howard Shore, plasmando la desintegración de un individuo, ya no a nivel físico, como ocurría en alguna de sus películas anteriores, sino a nivel mental. Otra película con el sello personal del director canadiense, que siempre garantiza en todos sus trabajos un alto nivel de exploración interior y de autocirugía. Una inmersión en toda regla por los tristes sótanos de la esquizofrenia, un atrevimiento sin duda complejo y sin duda, interesante.
lunes, 8 de febrero de 2010
Underground

Yo quiero volver a Yugoslavia, ésta es la frase de la película de Emir Kusturica, y no busquen más, pues no hay otra como ésta que la defina formalmente y a nivel de fondo. Yugoslavia ya no existe, y el protagonista de esta historia no acaba de asimilarlo. Ésta es una buena premisa. Goodbye Lenin fue una especie de remake de Underground, aunque muchos espectadores ni siquiera conocían la obra de Kusturica cuando les contaron la caída del bloque comunista vía adolescente.
Underground es una película que y un espectáculo de personajes y situaciones donde no hay buenos ni malos, sólo hombres que reaccionan según las circunstancias que les vienen dadas.
Una película nostálgica y vitalista, basada en una novela y una obra de teatro de Dusan Kavacevic, que se rodó en Praga, Berlin, Plovdin, Sofía y Belgrado, y que obtuvo la Palma de oro de Cannes. La película sumerge al espectador en una atmósfera mágica, construída con desmesuras, surrealismo, humor y una deliciosa fantasía. Una película dedicada a Gandhi, que constituye un alegato aplastante contra los absurdos de la guerra y la violencia entre los pueblos, y a favor de la paz. Una película que demuestra un inmenso amor a la vida, a base de naturalismo y humor. Un pasaje esencial para el espectador progresista.
martes, 2 de febrero de 2010
Freaks

Así que pasen cien años Freaks de Tod Browning seguirá siendo un hito, y es más, cuanto más tiempo pase, más experimental y didáctica será, más arriesgada y cercana será esta película, donde a partir de un circo de tullidos y seres diferentes, se cuenta una historia sensible e inteligente. Un auténtico alegato. La diferencia como algo interesante, y como algo en cierto modo extraño. Lo más impresionante es que estos seres repudiados socialmente se integren naturalmente en la estructura de un argumento de ficción.
Esta película no fue estrenada en España hasta el año 1970 cuando se proyectó en la semana de Cine Fantástico de Sitges. Lástima que haya llegado a nuestros días con cortes en el metraje, causados sin duda por la censura en forma de tijeras ante un film adelantado a su época en multitud de aspectos. Una película, digámoslo alto y claro, rara. En el año 1932 el espectador no estaba preparado para ver monstruos de carne y hueso, que además eran carne de cañón de exhibiciones variopintas y circos en los que se les exhibía como a una especie animal rara, o como una reliquia y éste es un valor antropológico de esta ficción documentada.
Una película que no pudo adaptarse al régimen dictatorial hollywodiense y que acabó por destrozar la carrera del director, después de su venerada versión de Drácula, de 1931, que seguramente es la obra por la que se le conoce. Freaks es una historia donde víctimas y verdugos traspasan una delgada línea. Una línea que el cine ha intentado reflejar más de una vez.
martes, 26 de enero de 2010
Mi noche con Maud

Mi noche con Maud es una película de diálogos, donde la acción dramática principal tiene lugar en Clermont-Ferrand durante varios días en las navidades de 1968. Una historia burguesa, con dos parejas de personajes principales, él y ella, claro, en una película con un discurso de inconfundible aroma literario. Una película de personajes que hablan, que conversan, que encarnan incluso posiciones opuestas, acerca de diferentes temas más o menos trascendentales. Una combinación natural de drama y romance que exhibe interesantes e inteligentes diálogos entre los personajes, con temas relacionados con el amor, la religión, el azar, y la libertad, en los que el espectador puede perderse con cierta facilidad.
Maud, por supuesto, es el eje central de este relato. Eric Rohmer lo apunta ya en el título de la película. Maud, la catarsis, un personaje sexual y con matices de médium, que de algún modo exorciza y encauza a los otros personajes, consciente de su propio papel en esta historia. Una historia con una gran carga filosófica, donde la elegante y austera fotografía en blanco y negro aumenta la impresión de sobriedad e intimismo que irradia este modesto trabajo, que no sólo expone ciertas claves del pensamiento existencialista, tan de moda en la época, sino que además demuestra que, a menudo, menos es más .
martes, 19 de enero de 2010
Arrebato

¿Cine experimental? ¿Terror? ¿Suspense? ¿Para qué todas estas clasificaciones cuando uno camina drogado por la cuerda floja de los límites de la realidad? ¿Para qué?
Un personaje que desaparece a medida que se le filma durmiendo. y verifica que durante la filmación comienzan a desaparecer fotogramas. Un personaje que se percata de que su vida va a acabar cuando calcula la cantidad de fotogramas que se borran cada día. Un guión que bien podría ser el de un joven David Lynch, con una cassette como voz en off de todo el film, en un relato que acompaña al espectador durante densos pasajes en los que la narración nos sumerge en el imaginario particular del personaje, donde la angustia, y la obsesión por las imágenes, nos identifican con él. La ficción de la escritura, reemplazada por la narración de la imagen y la voz de la cinta.
Una película acerca del cine, de lo que conocemos comúnmente como realidad, y de sus fronteras.
martes, 15 de diciembre de 2009
Fahrenheit 451

En Fahrenheit 451, Truffaut adapta la historia del visionario escritor Ray Bradbury a la gran pantalla, con enorme practicidad y eficacia. En ella nos describe una sociedad en la que los libros y la lectura están proscritos, en la que impera el culto al hedonismo, y en la que los poderes públicos persiguen duramente a todo el que posea un libro.
Una película con un pero, los escasos recursos con los que fue rodada, y que se aprecian en esa textura televisiva de la imagen. Una película que complementa un currículum tremendo en el que destacan otras obras, no sé si menores, no sé si mayores, pero todas recomendadas, entre las que destacan títulos como Los cuatrocientos golpes, o El pequeño salvaje, todas roussonianas, didácticas, y todas muy muy cinematográficas a la vez que costumbristas, populares y humanas.
Un cine mate y socialista, en el sentido literal de la palabra, de un pedagogo del séptimo arte, de un personaje capaz de aprender y enseñar por medio de la imagen, ser consciente de ello, y seguir siendo un gurú, un profesor, un maestro, que hasta el final no deja de aprender.
Un ejemplo de autor, en el más amplio sentido de la palabra.
martes, 8 de diciembre de 2009
2001. Una odisea en el espacio

Como en aquel primer pie en la luna televisado, como en la danza espacial de 2001, hay algo más que imagen, hay una metáfora, y las secuencias de 2001 representan algo más que lo que representan. Stanley Kubrick trabajó en esta línea en otras obras mayúsculas como La Naranja Mecánica, dejando un magnífico legado como explorador de algo valioso, muy valioso, y a menudo olvidado, el género humano.
En 1968 Kubrick creó una epopeya visual sin apenas diálogos que hoy en día es reconocida como una de las grandes películas de la historia del cine, a partir del guión escrito junto a otro de los grandes, Arthur C. Clarke .
martes, 1 de diciembre de 2009
Gattaca

Cuántas películas con una buena historia acaban siendo pasto de los actores.
No sé. Muchas.
Los límites de la ética, el derecho a la vida, y si me apuran hasta el libre albedrío, son cuestiones planteadas en esta película de finales de los noventa de bonito título. Gattaca, sin ser una obra maestra, o siéndolo, quién sabe, es una de las historias que han tratado el futuro, más o menos lejano, con más austeridad tanto estéticamente como atendiendo a la historia que narra. Un futuro en que la condición humana sucumbe ante la tecnología, mientras la ciencia aparece retratada como un arma de segregación.
Una película en la que A. Niccol trabaja con una fotografía sobria, y unos diálogos directos y sencillos, sin dejar de lado lo emotivo, amparado por la cobertura musical de Michael Nyman, todo un experto en trabajos musicales para películas.
Un futuro no muy lejano con notas de atemporalidad para una historia bien estructurada, a partir de lo mejor que tiene esta película, el guión. Mas siempre hay un pero, ¿por qué no? Y es que tal vez la peor decisión tomada al respecto de esta producción fue haber escogido a Uma Thurman, y a Ethan Hawke para los papeles protagonistas. ¿Gattaca habría sido una película más creíble interpretada por dos rostros desconocido? Quizás. Es posible. Lo cierto es que la selección genética es un tema que hoy por hoy es actualidad, y los bebés a la carta, algo que cuando se produjo esta película era ciencia ficción, son ya una realidad.
Gattaca, una de esas películas que con los años va ganando puntos.
martes, 24 de noviembre de 2009
Rebeldes

Con Rob Lowe, Tom Cruise, Matt Dillon, Ralph Macchio y Patrick Swayze, entre otros, esta producción de Zoetrope pertenece a una época en el cine de Coppola marcado por esta obra y otra del mismo aire, aunque quizás mucho más oscura y profunda, y así menos comercial, Rumble Fish, La ley de la calle. Películas donde la juventud aparece gravemente reflejada. Películas donde la fotografía es espléndida.
Rebeldes contiene ingredientes de ternura y romanticismo muy en la línea de otras producciones de la época como Stand by me, Cuenta conmigo, sin ir más lejos. Con una fotografía y una música que verdaderamente sostienen los 120 mintos de imágenes, Rebeldes es un alarde de cine comercial de autor. Cine clásico, romántico, y popular.
La factura final es homogénea, salvando algunos giros del guión, nada trabajado a partir de la novela, quizás por esa cosa de buscar la lagrimilla fácil a toda costa, algo que muchas veces va en perjuicio de la producción, y no a favor, pero en este caso, a quién le importa, la película fue lo que fue, un estupendo álbum de rostros masculinos y un fenómeno ochentero.
martes, 17 de noviembre de 2009
Drugstore Cowboy

La segunda película dirigida por Gus van Sant, Drugstore Cowboy es una película oscura y difícil de olvidar, básicamente porque el señor Van Sant, por entonces, no se andaba con tonterías.
Gus Van Sant ya era conocido a finales de los 80 en los circuitos independientes por haber obtenido con su primera obra Mala noche (1985) el premio de la crítica de Los Ángeles a la mejor película independiente. En Drugstore Cowboy, cuyo guión está basado en la novela autobiográfica de James Fogle, un presidiario condenado por sus múltiples robos a farmacias para hacerse con drogas, Gus van Sant consiguió ganarse a la crítica y al público, tanto de su país como del extranjero, recibiendo entre otros el premio de la crítica norteamericana de ese año al mejor film y mejor director.
Un grupo de cuatro chicos drogadictos, liderados por el joven Bob Hughes, se dedican a atracar farmacias y hospitales de diversos pueblos y ciudades del noroeste de Estados Unidos en busca de drogas y fármacos con los que colocarse nos sitúan en una América nada cálida, a decir verdad, ni confortable. La historia, un retrato de un sector de la juventud norteamericana que estaba asistiendo a la caída en picado del paraíso hippie, cuenta con la presencia a modo de deidad, con reflexión premonitoria incluída, de William Burroughs, icono beatnik, y muestra no sólo el mundo de la drogadicción sin moralinas, sino que además anticipa un futuro que todavía estamos a tiempo de cambiar relacionado con las adicciones y el control de masas. Una película nada inocente. Cine independiente?
jueves, 12 de noviembre de 2009
Juno

Imagínense que tienen que tratar un tema escabroso.
Esta película nominada a cuatro Oscar adolece de un montón de tics dentro de un tipo de ficción contemporánea compuesta a partes variables por el buen rollo y la estética modernita, y en esto creo que, una vez vista la película, estamos todos de acuerdo.
Pero si Juno es una película bienintencionada o un producto al servicio del adoctrinamiento occidental, a la hora de tratar temas importantes, como puede ser por ejemplo, el embarazo en adolescentes, pues eso ya es otra cosa. Porque en Juno la historia trata del embarazo de una adolescente, cuyo nombre da título al film, mira tú, y que interpreta magníficamente Ellen Page, por otra parte.
Casi todas las películas parten de un guión, y Diablo Cody, es responsable de éste, una guionista que hace de todos los personajes caricaturas propias casi de una sitcom, sólo que con diálogos que se suponen graciosos y políticamente incorrectos. La tele en el cine, o algo así.
Juno se queda embarazada, y a él le interesa poco el asunto, o más bien nada. Juno está sola con su problema pero ya ha tomado una decisión: tendrá el niño y lo dará en adopción. Con estas premisas, la duda, acerca de las sanas, o no tan sanas intenciones de esta película, está sobre la mesa.
Una producción que se emplea a fondo desde los títulos de crédito para que cada plano nos remita a un universo indie en el que pretende inscribirse esta película, que fue la gran sensación de 2007 en las carteleras de medio mundo.
miércoles, 28 de octubre de 2009
F for Fake

F de Fraude, una película sencillamente diferente. Con F for Fake, Welles factura una magnífica reflexión sobre uno de los temas que más presencia tiene a lo largo de toda su filmografía: la dualidad entre lo real y lo ficticio en la representación artística. Un tema nada sencillo de abordar, por otra parte.
Una vez le escuché decir a alguien: Las películas de Orson Welles son como teatro, como trucos de magia… Para mi gusto, este ser no andaba desencaminado. Muchas de las obras de Orson Welles tratan sobre grandes personajes que comparten un halo de misterio y un alma infranqueable. El mismo Welles consiguió forjarse una personalidad enigmática como artista incomprendido por la industria. Confundir los hechos narrados con una pretendida realidad documental a modo de segunda ficción es en esta obra su gran baza. Así, Orson Welles manipuló imágenes de un documental realizado por François Reichenbach sobre fraudes, y con él entretejió un complejo rompecabezas.
Una historia que se centra en dos grandes estafadores del siglo XX: el pintor Elmyr D'Hory, un famoso falsificador de obras de Modigliani, Matisse o Picasso; y el biógrafo Clifford Irving, quien quiso lanzar como auténtica una biografía del multimillonario Howard Hughes. Con este material, Welles monta un verdadero collage de imágenes y crea una sensación en el espectador pocas veces vista ante la gran pantalla, la de no saber dónde está, ni qué ocurre en realidad, ni dónde está la frontera.
Orson Welles, un mago muy grande, siempre en la frontera.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Ed Wood

Sólo por el hecho de recuperar al grandísimo Martin Landau en su penúltimo aliento, o por combinar de manera coherente a Patricia Arquette, Sarah Jessica Parker, Bill Murray, y Johnny Deep, el director Tim Burton ya habría hecho más por el cine que muchos directores con un sinfín de películas. Porque Ed Wood transita con suavidad y ternura, y a sus anchas, por la comedia y el drama. Porque Ed Wood es algo más que una historia acerca de una troupe de frikis bajo la dirección de otro friki, o siendo sólo eso, porque Ed Wood es una película divertida acerca del cine.
Una película acerca de alguien que hacía películas y acerca de la ilusión, la admiración y el dinero. Álbum ilustrativo de las llamadas producciones de serie B, este trabajo de Tim Burton reinvindica a los olvidados del séptimo arte con una obra de arte, absolutamente entretenida, donde Burton muestra su buen gusto para ilustrar musicalmente sus trabajos, muchos, y casi todos realmente recomendables.
Magníficamente fotografiado en un siempre acogedor blanco y negro, Burton retrata no sólo al que es conocido como “peor director de cine de la historia”, sino también al mundo del Hollywood de los 50 y a ciertas producciones de Universal en los años 30.
Una de las mejores películas de Burton, y por extensión de Johnny Deep. Tierna como un bollito de leche, Ed Wood, una de las mejores películas de los noventa.
Una película recomendada para aquellos cineastas sin subvención. Bueno…, y para los que sí la tienen.

